
¿Pero qué pasa con el trigo?
¿Pero se puede saber qué es lo que pasa con el trigo?
¿Hay mucho trigo en los graneros de España?
¿Se siembra el trigo para ocupar terrenos o para pasar hambre y necesidad?
¡No se puede entender esta situación por más que se intente!
La cosecha del trigo de tres años aún permanece en las naves de almacenaje. ¿Por qué no se da salida? La respuesta es muy sencilla: ES REGALARLO. Sí. Es regalarlo, pues los precios del mercado no cubren en absoluto los gastos que conlleva su cultivo. En consecuencia, perdiendo poder adquisitivo, lógicamente, "SE REGALA".
Es vergonzosa esta situación, y no hay en el Ministerio ni un asomo de solución al tema. Las naves de almacenaje ya no tienen capacidad para el stock de las tres cosechas, y consecuentemente, al estar almacenado en circunstancias un tanto precarias por la falta de espacio, ¿qué queda? La solución todos la sabemos: PERDIDAS Y MAS PERDIDAS. ¡Lamentable, lamentable!
En los mentideros de todos los pueblos ya se siente la impotencia, el abandono y la dejadez. Consecuencia a todo esto: Ya se están mentalizando para abandonar el cultivo del trigo y dejar los terrenos perdidos, o, como alternativa, implantar nuevos cultivos, que, al menos, no conlleven pérdidas, porque de lo contrario, queda todo abocado al desastre.
Pero hay una pregunta en el aire que tiene la filosofía propia del hombre del campo:
¿Cómo es que a nosotros (agricultores) nos pagan la venta a un precio irrisorio, y en los despachos y establecimientos de alimentación el pan NO HA BAJADO DE PRECIO, y se mantiene en tal estado. ¡Eso sin contar que en cualquier momento incremente su precio por el IPC o por cualquier otro motivo! ¡Lamentable, y muy lamentable!
¿Qué hacer? Endeudados hasta más no poder, porque las circunstancias lo exigían ineludiblemente, en actualizar la maquinaria, las semillas, los abonos, los riegos, el combustible, la lucha de las plagas, etc. etc., sí, ¿qué hacer? ¿Cómo se pueden afrontar unas obligaciones de deudas, impuestos, seguros...., si la situación del trigo está tan estática?
¡El desaguisado que se está produciendo es de órdago! ¡Y lo peor es que no se ven visos de solución ni a corto ni a largo plazo! Algún culpable tiene que haber. ¿Quién es o puede ser? Un cosa está bien clara, EL AGRICULTOR, NO.
¡Y para colmo de desgracias, se acerca la cosecha de la patata, y las perspectivas no son nada halagüeñas! Es preciso sosegarnos un poco y, aunque no sea lo más prudente, vamos a dejar transcurrir los acontecimientos.