¿YA CONOCES ESTE PUEBLO?

Si no eres vecino, residente, nacido, criado o bien hallado en este pueblo, deja la incredulidad y acércate a él. Puedes comprobar personalmente cuánto hay de bueno y de cuánto puedes disfrutar.

Es un pueblo pequeño, integrado por pocas edificaciones, aunque alguna tan significativa como su iglesia, perteneciente al estilo románico del norte de Palencia. Con terreno de cultivo, montes, fuentes, prácticos caminos, río, encinares, pinares, robledales, choperas, caza en abundancia, patatas de calidad significativa, etc.


Y, sobre todo, el buen carácter de sus gentes, el trato familiar y alegre, y su estratégica situación geográfica, pues enlaza en su cruce de carreteras tres direcciones, desde Olmos de Ojeda, desde La Vid de Ojeda y desde Dehesa de Montejo.

Este pueblo te abre los brazos y te da la bienvenida. Si te animas a visitarle, saldrás gratamente sorprendido. Y quedarás con ansias de volver.



"LO MAS BELLO, QUINTANATELLO, EN LA OJEDA"







miércoles, 22 de diciembre de 2010

AQUEL INVIERNO Y AQUELLA NAVIDAD




¿Quién no se acuerda? ¿Quién no recuerda aquellos años en los que los inviernos eran inviernos? Sí. Cuando la nieve caía, como se solía decir, con ganas. Cuando el frío era "de órdago". Cuando la capa de nieve era de medio metro para arriba. y los mayores de cada casa tenían que armarse de palas para abrir senda, ya que había que llegar hasta la fuente con las herradas para traer el agua necesario para el uso diario; y luego, por esa misma senda se llevaban los animales a beber al pilón, y al tocar con la tripa en la nieve, con las cosquillas que les hacía, saltaban y brincaban como locos. Cuando teníamos que levantarnos para ir a la escuela y haciéndonos los remolones nos dábamos vuelta en la cama enfureciendo a nuestras madres.
¡Cómo silbaba por las noches la cellisca al pasar por la calle! Luego se serenaba y comenzaban a "caer unos trapos" enormes. Y al calor de la hornacha y de la glorieta se rezaba el rosario, cuando los pequeños ya habían hecho los deberes de la escuela con algún pescozón que otro, y al propio tiempo, entre todos, se desjerugaban los fréjoles que no se pudieron hacer en el verano, al compás de Padrenuestros y Avemarías, y al remate con alguna que otra cabezada somnolienta.
No nos atemorizaba a los chiguitos de la escuela jugar con la fría nieve, cuando nos entreteníamos en hacer rollos de nieve en las eras y amontonando unos encima de otros haciendo pinetes. Luego nos íbamos a resbalar a La Mata o por la carretera. No había circulación. No regresábamos a casa hasta el anochecer, cargados con una gran mojadura, que a más de uno acarrearía resfriado o anginas., pero no nos parábamos a pensar eso.
En los recreos, en el patio de la escuela y en la cuesta de acceso se preparaban las monumentales guerras de bolas de nieve, la mitad de la escuela contra la otra mitad. Algunos hábiles remojaban la "munición" para que impactara más. Al final, siempre había heridos y lesionados, pero ese era el final. Y para calmar la sed, algún desaprensivo se atrevía a lamer un chupitel de hielo del tejado más próximo.
Era Navidad también. Se celebraba a nuestro modo, sin lujos ostentosos ni exigencias, en la recatada sencillez nuestra. En la iglesia, un sencillo nacimiento con unas rústicas y minúsculas figuritas diseminadas entre un musgo áspero y frío, y con el adorno de unas hojas de yedra que amparan un portal de Belén pobre y mísero. Y cuando nos acercábamos a verlo, nos pegábamos a él embelesados por algún sencillo y desconocido motivo. Y así, la ingenuidad nos hacía ir adelantando a los Reyes Magos hasta que llegaban al portal.
¿Quién no se acuerda de aquellos inviernos? Entre el frío y la nieve nos desenvolvíamos a nuestras anchas. ¡No se olvida fácilmente aquel tiempo!
Y, aunque el frío en la cama se dejaba notar y bien, se combatía por el contrario con la bolsa de agua caliente, pero como no había para todos, se recurría al ladrillo calentado en el horno de la placa y luego envuelto en un trapo para que no quemara se hacía "pasear" por la cama para templar su frialdad, ¡a dormir!
Y se soñaba viendo caer los copos de nieve y viendo el blanco manto que cubría todo. ¿Quién no se acuerda? ¿Quién no recuerda?

domingo, 14 de noviembre de 2010

¡CUANDO LA SEMENTERA ERA OTRA COSA!

Eran otros tiempos y otros métodos.


Aunque prácticamente ya está concluida la sementera, puede que algún terreno rezagado se encuentre pendiente de labrar. ¡Claro, con la sequía que se dejaba sentir en el campo...! Casi se veía imposibilitada la conclusión de las tareas de siembra, pero aún así, con un poco de esfuerzo y tesón se ha conseguido rematar.

Bien es cierto que hoy día, amparados por la maquinaria y aperos actualizados y con los fabulosos tractores que hay, se pueden aprovechar las jornadas de trabajo hasta la última hora, e ¡incluso por la noche se trabaja de igual modo que por el día!

¡¡Quien vio aquellos años de duro empeño y esfuerzo para realizar estas faenas!! Cuando los caballos, los bueyes o las vacas "eran el tractor de entonces". Pero es que no había otra alternativa posible.

Era el brabán, insignia más que destacada de la sementera, que hundido hasta el máximo, se encargaba de voltear la tierra. ¡Y el bisurco, el giratorio, el mariposa...., etc.! Era cuando para dar "más potencia" a la pareja que tiraba del arado se encuartaba otra pareja. Era cuando para ir a las fincas más lejanas del pueblo había que madrugar mucho y llevar casi todos los aperos a la vez en el carro, y el grano, y el mineral... Era cuando los otoños eran otoños, y el frío ya se dejaba notar y calaba muy adentro, pero había que combatirlo como fuera, pues la faena no admitía demora. Ciertamente pensar ahora en aquellas imágenes pone casi la carne de gallina. ¡Si hubiera que hacer los trabajos del campo con aquellos "adelantos", habría tajo para dos años! Por suerte, la vida ha cambiado a mejor en ese sentido y la situación actual no tiene nada que ver con aquella. Se me viene a la memoria el remoclete (remoquete): "¡Si levantaran la cabeza los que nos dejaron....!"


viernes, 12 de noviembre de 2010

Y después del pedrisco, el arco iris


Esta foto es del mismo día del último pedrisco que hubo en Quintanatello en junio de este año.

viernes, 15 de octubre de 2010

¡AY LAS PATATAS, LAS PATATAS!

Domiciano Villegas-Domi- dando lecciones de campo

Los sacos dispuestos para cargas "a lomo" y llevar a la patatera.



Y llegó la época de la recolección de la patata. Como todos los años por estas fechas, todo el mundo (digamos, que atrevido) pone manos a la obra para recoger lo que con tantas esperanzas puestas meses atrás depositó en algunas fincas.
Después de la puesta, el tratamiento con herbicidas, insecticidas, y otros menesteres, y el regadío y más regadío, y más tratamiento contra el escarabajo, el mildium, y otras "menudencias" malignas, se pone fin a, más que una patata plantada, una esperanza aventurada, porque con los aires de este producto que corren, ¡a ver qué es lo que nos depara este enigma!
Siempre se siembran con la ilusión y la creencia de que depararán alguna recompensa, sobre todo económica, que es de lo que se trata, pero también, y por qué no, satisfacción de recoger una buena cosecha, de calidad, cantidad y buena.
¡El tiempo nos dirá como transcurre el asunto!
¡Menos mal que con la maquinaria que se posee hoy día el trabajo es llevadero! Si se dieran las circunstancias de años atrás, no muchos, cuando había que "doblar el lomo" o "deslomarse" o "machacar los riñones" para recoger los surcos, posiblemente no se sembraría la cantidad que se siembra porque no compensaría. Hablamos, lógicamente, de los precios que hay marcados al productor. ¡Qué sucedería si tuviéramos que trabajar con sacos y cestos (como ilustran las fotos de hace bastantes años que acompañamos) y el precio fuera......, ¡pues no hay que "devanarse mucho uno los sesos" para adivinarlo! En el pensamiento de todos está.
¡¡Y si se tuvieran que sacar con el "horcón" como se hacía antiguamente.....!! Pero los tiempos han cambiado, Gracias a Dios, pero quedan peros que por más cambios que se den, no hay una claridad meridiana a la vista.
Aún así, con todo y con eso:

Si de excelencia se trata
y donde hay siempre queda:
"Para patata- patata,
LA PATATA DE LA OJEDA".

domingo, 10 de octubre de 2010

¡QUÉ TIEMPOS AQUELLOS!


¡Qué tiempos aquellos!
¡Qué tiempos!
Cuando en el recuerdo echamos la vista atrás, aún sin haber sido partícipes de ello, ciertamente nos asalta un atisbo de nostalgia. Nuestra imaginación comienza a funcionar a toda velocidad queriendo etiquetar unos momentos que no nos corresponden. Pero aún así, por todos los medios queremos situar imaginariamente la escena, el momento, y algunos lo tendremos más fácil que otros, porque la distancia del recuerdo es más corta.
Esta instantánea, que por casualidad ha caído en mis manos, para algunos será más sencillo el reconocimiento de los personajes que aparecen en ella, para otros, a base de esfuerzo memorial puede que la descifremos, aunque posiblemente erremos con alguna persona de las que aparecen.
De una forma o de otra, el momento quedó reflejado ahí, en esta foto, que a pesar de que su estado no es el más idóneo, como documento creo que nos puede servir para envolvernos un poco de la memoria de los que nos precedieron en el tiempo.

miércoles, 7 de julio de 2010

¡EL PEDRISCO!




El domingo día 27 pasado, pasado el mediodía, picaba el sol con muy buenos modales, que no se podía aguantar. ¡Mal presagio! ¡Ni tan malo! Comenzó en cuestión de minutos a taparse el cielo y a oscurecerse el sol y desaprecer. Se dejaba oír algún trueno en la lejanía. Total que, dicho y hecho: Los truenos se acercaron, y comenzaron a caer algunas gotas, luego más gotas, luego granizo y a continuación mucho granizo, ¡y gordo!


¿Qué ocurrió? Ocurrió lo que se temía: PEDRISCO. Parece que la nube cruzó una trayectoria muy definida, y descargó toda su ira en algunas localidades concretas. A Quintanatello parece ser que le tocó "parte del gordo", a juzgar por los resultados del "escrutinio" que luego se dejaron ver: Huertas machacadas a lo largo y ancho de todo lo plantado, cereales (trigo, avena, cebada, centeno [con el grano por el suelo], veza [que ya se encontraba muy agachada, con esto ha quedado seriamente afectada]), girasol muy tocado, patatas que estaban tiernas, han quedado muy marcadas, frutales "llenos de pecas", etc. etc. Es decir, que no se ha salvado de la "quema" nada. Todo ha quedado con la etiqueta.


Con un campo que estaba excelente, ya que las últimas lluvias le hicieron prosperar adecuadamente, con esta calamidad... ¡no se sabe qué resultado acarreará, pero posiblemente positivo y bueno, casi seguro que no!


Y es que ya lo dice la experiencia y la sabiduría popular: 'San Juan y San Pedro y San Pelayo en el medio'. Y es que rondando a estos Santos (las fechas), siempre han sido días de mucho movimiento tormentoso y complicado para el campo, unos años con más encono y otros un poco más calmosos, pero siempre se han comportado con su poderío meteorológico.


Ahora toca sopesar si es preceptivo dar parte al seguro o no. Valorar el montante de incidencia sufrida.


¡Y siempre toca la pedrea, y nunca mejor dicho, a los mismos! ¡Qué desgracia!

domingo, 4 de julio de 2010

¡POR JUNIO ERA, POR JUNIO!







¡Qué años! ¡Qué recuerdos! ¡Qué tiempos! ¡Qué momentos! Pero hoy... ¡ya no hay celebraciones ni fiestas, todo ha cambiado totalmente.
Haciendo patente la diferencia en el tiempo, la disparidad de criterios, el abanico de mentalidades, creencias y pensamientos, no es ajeno nuestro acudir a la memoria. Recordar es volver a vivir. Bien o mal, pero es la historia, la historia del pueblo y sus gentes, sus costumbres, su carácter y su idiosincrasia particular.
Traemos aquí, ahora y en esta ocasión el recuerdo de los momentos gratos vividos en otra época. Y con el paralelismo de las fechas, me viene a la memoria aquellas fiestas del Corpus Christi y del Sagrado Corazón (tanto en el plano religioso como en el social y festivo).
La Fiesta del Corpus Christi. ¡Qué fiesta! Recuerdo cómo se engalanaba la iglesia por las mozas, cómo se disponía la "enramada" por los mozos que el día anterior se afanaban porque quedara lo más elegante posible, que consistía en cubrir el pasillo del patio de la iglesia por donde se accedía al templo, a base de ramas y flores que se entrelazaban entre las acacias que entonces había plantadas. Luego, en el recorrido que la procesión del Santísimo hacía por el pueblo, se disponían muy adornados pequeños altares en los portales de algunas viviendas, donde se hacían paradas y se exponía el Santísimo, entre un mar de pétalos de flores, cantihueso (lavanda recogida en el campo) y todo un sinfín de diferentes flores que cubrían el entorno del pequeño altar. Y en el transcurrir entre parada y parada, las mujeres lanzaban flores al paso de la procesión.
Se disponían los estandartes de las Cofradías con el mejor boato y pompa para acompañar en la procesión, portados por los destacados miembros. Todo ello era engrandecido por los cánticos religiosos, que bien ensayados días antes, daban buena prueba en esos momentos, como eran el "Tantum ergo", "Pange lingua", "Cantemos al amor de los amores" y otros.
La Fiesta del Corazón de Jesús, que entonces era sin duda, la segunda fiesta del pueblo después de la Patrona, Nª Sª de la Asunción, también los oficios religiosos tenían su solemnidad e importancia en parte de todo el programa de honras y veneraciones. Por la tarde, los actos festivos ocupaban la mayor parte del programa festivo. Era la fecha destinada a las representaciones teatrales por parte del grupo de jóvenes y alumnos de la escuela. Se me viene a la memoria "El médico a palos" (Teodoro Henares). También había un espacio para la declamación de la poesía dedicada al Corazón de Jesús. (Siempre me recordaré del Tío Tino). ¡Qué divertido! Había cucaña, juegos, carreras... Momentos de humor y distensión. Fue tanta la repercusión de estos trabajos que los vecinos de los pueblos limítrofes acudían a disfrutar con nosotros del evento, y hubo ocasiones que el aforo de la escuela, que es donde se desarrollaban estos actos, estaba al completo.

¡¡Por Junio era, por Junio!!
¡Aquellos años que ya son historia!

martes, 11 de mayo de 2010

¿QUE SE PUEDE HACER?


Con toda la cantidad de agua de lluvia que está cayendo, es obligada la pregunta ¿Qué hacemos? Pero, claro, ¿qué hacemos con lo que queda pendiente de sembrar, y ponemos en primer lugar: LAS PATATAS... LAS PIPAS... LA HUERTA... ETC., ETC.? Porque lo que está ya sembrado,sigue su curso, podemos decir, que dentro de una normalidad, aunque bien es cierto que un poco extraña.
Cuando ya dábamos por concluido el período de lluvias que cayeron hace no mucho tiempo, sin remangarnos tan siquiera, vuelve a la carga el tiempo con más lluvias, más tormentas, más viento, y más inclemencias inorportunas. Y es que el asunto requiere una buena dosis de paciencia y serenidad, pues de lo contrario, no se consigue nada. No es posible entrar en las fincas ni andando, cuanto menos si lo quieres hacer con un tractor. ¡Y es que el tiempo corre y corre en contra de lo que podemos decir que es normal, que sería estar sembrando las patatas y las pipas, pues si no, la recolección....! Pero contra la naturaleza no se puede luchar, hay que armarse de una buena dosis de sensatez y paciencia y confiar que esto pase.
Mal es estar "secos", pues es imposible dar valor a los trabajos, pero con la "caladura" que lleva el campo.... ¿Qué se puede hacer?
¡Y es que parece que el dicho "A perro flaco, todo son pulgas" en este momento es el sello de identidad! ¡Si lo siembras tarde y poco bien, luego lo recoges tarde y también poco bien, y a continuación los precios... ¡Ay, los precios!
Mejor será dejar que los días transcurran a ver en qué depara todo esto.... ¡y si el tiempo se "apacigua" un poco!

jueves, 8 de abril de 2010

¡ AMIGO JAVI !


Desde este humilde blog de Quintanatello, quiero, Javi, desearte toda la suerte del mundo en este trance. Con todo el corazón te deseo que este momento tan difícil que estás pasando le superes y te restablezcas pronto.

Haciéndome portavoz en la distancia de todo el pueblo, quiero que sepas que estamos contigo y que nuestros deseos y esperanzas es que puedas pronto dejar superada esta situación. Tú que has sido durante tanto tiempo comandante de fiestas y buenos momentos, reseña y guardián de hacernos un poco felices,ahora queremos nostros estar a tu lado y decírte con todo el cariño
¡¡¡¡ANIMO, JAVI!!!!
Y esa Virgen del Rebollar, que ampara todo el Valle de la Ojeda, te proteja y te acompañe en todo momento.

martes, 16 de febrero de 2010

ESTAMOS EN "ANTRUIDO" Y... ¡LAS OREJUELAS!


Pues sí. Hoy es una la fecha propicia, como todos los años, para hacer un alto en el camino del año y disponerse a hacer las típicas OREJUELAS. Mañana, que es Miércoles de Ceniza, y como manda la tradición en este pueblo, hay que prepararlas para comerlas hoy, Martes de Carnaval, porque mañana ya no es posible.


Yo recuerdo con simpatía y con mucha nostalgia este acontecimiento. No es que tuviera gran importancia, pero sí una tradición que se llevaba a la práctica con gran sentimiento y rigor. La tradición sigue manteniéndose, quizá no con la fuerza y vigor que presentaba tiempo atrás, pero el sentir popular siempre ha querido mantener y no dejar en el recuerdo este momento. Hay familias donde este acontecimiento se continúa celebrando con la misma "solemnidad" que lo hacían sus antepasados. Y es que, aparte de lo que representa como placer puramente de la mesa, también es y era, un momento para disfrutar del ambiente más puro y familiar.


Y es que uno no se puede resistir a los placeres de la mesa. ¡Y si se trata de una bandeja de hermosas, apetitosas y suculentas OREJUELAS, pues con menos motivo! Por todo ello, y sin que represente un motivo de gula caprichosa, el que tenga la oportunidad de poder degustarlas, que no lo dude ni un momento. ¡Esto sólo sucede un día al año, y ese es hoy, que mañana ya no se puede!






lunes, 8 de febrero de 2010

SOBRE EL PARQUE DE ALAR DEL REY

El "crecido" río Burejo este invierno a su paso por el puente pequeño, que le rebosaba











Sí. Hay un parque nuevo amplio y bien situado a la entrada de la localidad, una vez pasado el puente sobre el río Pisuerga. Ha sido construido el pasado año 2009. Está bien y es merecedor el reconocimiento que ello conlleva para el ocio y disfrute de los propios del lugar y de los foráneos que hasta él se acerquen.

Todo sería correcto dentro de un orden, si ello no menoscabara el interés y la lógica. A cuento viene lo de los carteles indicadores que en dicho parque se exhiben y que se hallan ubicados en la entrada a mano izquierda. No se hace justicia en los datos que se reflejan. Concretamente, en lo relacionado al "mundo de la patata de La Ojeda". Es decir, se relacionan una serie de pueblos productores de patatas, pero que al día de hoy, algunos no lo son, y otros, sin embargo, como es el caso de Quintanatello de Ojeda, que lo es, y en buena medida, ni tan siquiera se hace mención alguna. No es que se quiera hacer un enjuiciamiento gratuito, sino es querer confirmarla fidelidad de unos datos. ¡Qué sí, que en Quintanatello de Ojeda se cultiva la patata del Valle y sigue cultivándose! ¿Por qué no se hace referencia a ello? ¿Por qué no se tiene más rigor a la hora de reflejar datos públicos que están más que evidentes? Si no, acercándose hasta el pueblo se puede confirmar cuanto comentamos. Nadie nos lo va a quitar ni a poner, porque está patente, pero ¡lo bien hecho, bien está! ¿O no? ¡Nos pica el amor propio!

Si el ambiente relacionado con el campo está como está, y todo son lamentos y dificultades, el tratamiento en un momento y un tema concreto causa resquemor, lo desvirtúa, no lo ayuda, no lo beneficia mucho precisamente.