Pues sí. Hoy es una la fecha propicia, como todos los años, para hacer un alto en el camino del año y disponerse a hacer las típicas OREJUELAS. Mañana, que es Miércoles de Ceniza, y como manda la tradición en este pueblo, hay que prepararlas para comerlas hoy, Martes de Carnaval, porque mañana ya no es posible.
Yo recuerdo con simpatía y con mucha nostalgia este acontecimiento. No es que tuviera gran importancia, pero sí una tradición que se llevaba a la práctica con gran sentimiento y rigor. La tradición sigue manteniéndose, quizá no con la fuerza y vigor que presentaba tiempo atrás, pero el sentir popular siempre ha querido mantener y no dejar en el recuerdo este momento. Hay familias donde este acontecimiento se continúa celebrando con la misma "solemnidad" que lo hacían sus antepasados. Y es que, aparte de lo que representa como placer puramente de la mesa, también es y era, un momento para disfrutar del ambiente más puro y familiar.
Y es que uno no se puede resistir a los placeres de la mesa. ¡Y si se trata de una bandeja de hermosas, apetitosas y suculentas OREJUELAS, pues con menos motivo! Por todo ello, y sin que represente un motivo de gula caprichosa, el que tenga la oportunidad de poder degustarlas, que no lo dude ni un momento. ¡Esto sólo sucede un día al año, y ese es hoy, que mañana ya no se puede!