¿YA CONOCES ESTE PUEBLO?

Si no eres vecino, residente, nacido, criado o bien hallado en este pueblo, deja la incredulidad y acércate a él. Puedes comprobar personalmente cuánto hay de bueno y de cuánto puedes disfrutar.

Es un pueblo pequeño, integrado por pocas edificaciones, aunque alguna tan significativa como su iglesia, perteneciente al estilo románico del norte de Palencia. Con terreno de cultivo, montes, fuentes, prácticos caminos, río, encinares, pinares, robledales, choperas, caza en abundancia, patatas de calidad significativa, etc.


Y, sobre todo, el buen carácter de sus gentes, el trato familiar y alegre, y su estratégica situación geográfica, pues enlaza en su cruce de carreteras tres direcciones, desde Olmos de Ojeda, desde La Vid de Ojeda y desde Dehesa de Montejo.

Este pueblo te abre los brazos y te da la bienvenida. Si te animas a visitarle, saldrás gratamente sorprendido. Y quedarás con ansias de volver.



"LO MAS BELLO, QUINTANATELLO, EN LA OJEDA"







martes, 16 de febrero de 2010

ESTAMOS EN "ANTRUIDO" Y... ¡LAS OREJUELAS!


Pues sí. Hoy es una la fecha propicia, como todos los años, para hacer un alto en el camino del año y disponerse a hacer las típicas OREJUELAS. Mañana, que es Miércoles de Ceniza, y como manda la tradición en este pueblo, hay que prepararlas para comerlas hoy, Martes de Carnaval, porque mañana ya no es posible.


Yo recuerdo con simpatía y con mucha nostalgia este acontecimiento. No es que tuviera gran importancia, pero sí una tradición que se llevaba a la práctica con gran sentimiento y rigor. La tradición sigue manteniéndose, quizá no con la fuerza y vigor que presentaba tiempo atrás, pero el sentir popular siempre ha querido mantener y no dejar en el recuerdo este momento. Hay familias donde este acontecimiento se continúa celebrando con la misma "solemnidad" que lo hacían sus antepasados. Y es que, aparte de lo que representa como placer puramente de la mesa, también es y era, un momento para disfrutar del ambiente más puro y familiar.


Y es que uno no se puede resistir a los placeres de la mesa. ¡Y si se trata de una bandeja de hermosas, apetitosas y suculentas OREJUELAS, pues con menos motivo! Por todo ello, y sin que represente un motivo de gula caprichosa, el que tenga la oportunidad de poder degustarlas, que no lo dude ni un momento. ¡Esto sólo sucede un día al año, y ese es hoy, que mañana ya no se puede!