¿YA CONOCES ESTE PUEBLO?

Si no eres vecino, residente, nacido, criado o bien hallado en este pueblo, deja la incredulidad y acércate a él. Puedes comprobar personalmente cuánto hay de bueno y de cuánto puedes disfrutar.

Es un pueblo pequeño, integrado por pocas edificaciones, aunque alguna tan significativa como su iglesia, perteneciente al estilo románico del norte de Palencia. Con terreno de cultivo, montes, fuentes, prácticos caminos, río, encinares, pinares, robledales, choperas, caza en abundancia, patatas de calidad significativa, etc.


Y, sobre todo, el buen carácter de sus gentes, el trato familiar y alegre, y su estratégica situación geográfica, pues enlaza en su cruce de carreteras tres direcciones, desde Olmos de Ojeda, desde La Vid de Ojeda y desde Dehesa de Montejo.

Este pueblo te abre los brazos y te da la bienvenida. Si te animas a visitarle, saldrás gratamente sorprendido. Y quedarás con ansias de volver.



"LO MAS BELLO, QUINTANATELLO, EN LA OJEDA"







viernes, 2 de mayo de 2008

Y AQUI SOBRA AGUA



02/05/08 y es viernes


Tras la riada pasada, ahora viene la saturación del suelo, que no puede contener más agua, y está , coimo vulgarmente se dice, como una sopa.
Hay que sembrar las patatas, cosa muy importante para el pueblo. Pero también hay que preparar y sembrar las pipas. Ahora que las pipas están cogiendo auge y es un cultivo que parece que rinde algo.

Y viene el análisis de la situación. ¿Y qué pasa? Pues pasa que como el campo y su suelo está tan repletos de humedad o agua, que no hay forma humana de poder "meterle mano", so pena de quedarse hundido o atestado en medio del trabajo, pues no puede hacerse nada y hay que retrasar la plantación de estos productos, con el consiguiente riesgo de que más adelante la situación cambie y la sequía y falta de agua o lluvia se prolongue y haya que hacerlo deprisa y corriendo. ¡Y así resultará, si es que resulta!
La verdad es que "nunca llueve a gusto de todos", y nunca mejor dicho que en esta ocasión. La paciencia y la resignación son dos heramientas que, por desgracia, el agricultor tiene que usar, tanto como los utensilios propios del campo.



¿Qué hacer? No queda otra alternativa que esperar.