¿YA CONOCES ESTE PUEBLO?

Si no eres vecino, residente, nacido, criado o bien hallado en este pueblo, deja la incredulidad y acércate a él. Puedes comprobar personalmente cuánto hay de bueno y de cuánto puedes disfrutar.

Es un pueblo pequeño, integrado por pocas edificaciones, aunque alguna tan significativa como su iglesia, perteneciente al estilo románico del norte de Palencia. Con terreno de cultivo, montes, fuentes, prácticos caminos, río, encinares, pinares, robledales, choperas, caza en abundancia, patatas de calidad significativa, etc.


Y, sobre todo, el buen carácter de sus gentes, el trato familiar y alegre, y su estratégica situación geográfica, pues enlaza en su cruce de carreteras tres direcciones, desde Olmos de Ojeda, desde La Vid de Ojeda y desde Dehesa de Montejo.

Este pueblo te abre los brazos y te da la bienvenida. Si te animas a visitarle, saldrás gratamente sorprendido. Y quedarás con ansias de volver.



"LO MAS BELLO, QUINTANATELLO, EN LA OJEDA"







domingo, 6 de febrero de 2011

¿LA MIEL DENTRO DEL ROBLE?


¡Pues no! No la había como se pensó.

En la gran búsqueda de las colmenas por el monte, se me ocurrió mirar en un roble abandonado que dio la casualidad que las encontré, pero el gran problema era los panales no tenían miel. Así que con esa desilusión tuve que regresar a casa, eso sí, con una maravillosa foto.

Lo que se ve, se había cocido dentro del tronco de un roble, que hasta que no se troceó, no se pudo ver su "contenido". La pena es que no se pudo degustar el manjar de la miel.

LA "SUERTE" DE LA LEÑA







Menuda paliza que dio el jefe de la motosierra! ¡Y luego hay que picarlo!


Como todos los años por estas fechas, llega la SUERTE para cortar la leña en el monte, y aprovisionar el leñero para el invierno.
Este año, el tiempo acompañó estos menesteres y se trabajó bastante cómodos, si es que se puede decir así, pues la tarea conlleva un gran esfuerzo, tiempo y dedicación. Bien es cierto que para llevarla a cabo se disponen fechas en las que los quehaceres de la profesión están reducidos. Hace años se hacían estos trabajos en el mes de marzo, pero en esas fechas ya no era posible dedicar tanto tiempo a este trabajo, pues el campo ya comienza a requerir atención.
Así que, afilados los hachas y las motosierra, ¡al monte todos!


Hace años, que las motosierras no existían, las suplían los tronzadores y las hachas, y ¡con unos buenos brazos se acometían las tareas! Claro está, luego venía el acarreo de la leña hasta casa. ¡Y había que hacerlo con el carro y las vacas o bueyes! ¡Casi nada! ¡Y había que bajar brezos y carquesas que servían para iniciar el fuego en la cocina y en las glorietas! ¡Qué tiempos aquellos que ya pasaron!!
Hoy ya no se sacan los raigones de los robles con los monteros, lo que suponía un gran esfuerzo físico, para aprovechar su madera para quemar y de paso dejar expedito el terreno para labrar. En aquellos años que se llevaba a cabo esto, había más consumidores de leña que hoy y menos dimensiones de las suertes. ¡Todo esto venía influenciado por el número de vecinos que conformaban el pueblo!

EL "NUEVO" LANZ IBERICA

¡Eh, oiga, que cosas como esta no se ven a diario! Como si fuera el día en que estaba trabajando a destajo, se oye el paf paf de su característico sonido! Hace muchos años, como éste, se oía trabajar uno en la Granja de Santa Eufemia en Olmos de Ojeda y otro en Villavega de Ojeda. Las buenas sensaciones de este "animal" contrastaban con las sensaciones de la pareja de animales de verdad que estabas atendiendo en ese momento. ¡Era un lujo, y sólo con verle, se regalaba la vista!