
Esto no es que sea un nuevo modelo de braván para esta temporada. No. Además, ¿quién osaría usar este instrumento hoy día?. Partiendo de la base de que ya no hay animales que tiren de él. Las reliquias del pasado hoy son toda una novedad, y ese es el caso que nos ocupa.
¡Si hablaran estos "utensilios"....., cuánto se descubriría de la sangre, sudor e incluso lágrimas que han visto! ¡Cuánta pena, necesidad, esperanza, esfuerzo, sacrificio se han paseado a su lado! ¡Cuánto trabajo y con cuánta paciencia y resignación se llevaba a cabo con este arado! Pero, claro, entonces era todo un "poderío" para labrar las tierras, porque lo que éste no haría, difícilmente podría hacerlo otro arado. Cuando, tirado por una o dos parejas de animales, para dar mayor profundidad al alzado de la tierra, se hacían las horas interminables. Cuando el que dirigía el trabajo de este arado, por la edad y fortaleza física, no podía darle el consiguiente giro para hacer el retorno del surco..., y a base de intentos y esfuerzos se conseguía. Cuando, para continuar la labor, pues se había hecho un alto, se iba y se venía de las fincas en el carretillo ("adaptado al transporte") que servía para el desplazamiento del braván.
Sí. Más recuerdos nostálgicos acuden a la memoria, viendo esta imagen. Recuerdos que con el paso del tiempo, pasan a la situación del álbum de la vida, pero que trastocan con los recuerdos menos agradables.
La vida es así, lo pasado es el recuerdo, y el recuerdo está presente. Mas la vida continúa. No podemos permancer estancados en el recuerdo.
Quien no lo conoció en el desempeño de sus funciones, por más que se informe, no llegará al conocimiento y práctica de quien vivió pegado a él.
¡¡Qué elegante!! Nunca vistió un traje tan colorido como el que lleva ahora. Por quererlo, ya lo creo que lo hubiera querido él, el braván.