Con toda la cantidad de agua de lluvia que está cayendo, es obligada la pregunta ¿Qué hacemos? Pero, claro, ¿qué hacemos con lo que queda pendiente de sembrar, y ponemos en primer lugar: LAS PATATAS... LAS PIPAS... LA HUERTA... ETC., ETC.? Porque lo que está ya sembrado,sigue su curso, podemos decir, que dentro de una normalidad, aunque bien es cierto que un poco extraña.
Cuando ya dábamos por concluido el período de lluvias que cayeron hace no mucho tiempo, sin remangarnos tan siquiera, vuelve a la carga el tiempo con más lluvias, más tormentas, más viento, y más inclemencias inorportunas. Y es que el asunto requiere una buena dosis de paciencia y serenidad, pues de lo contrario, no se consigue nada. No es posible entrar en las fincas ni andando, cuanto menos si lo quieres hacer con un tractor. ¡Y es que el tiempo corre y corre en contra de lo que podemos decir que es normal, que sería estar sembrando las patatas y las pipas, pues si no, la recolección....! Pero contra la naturaleza no se puede luchar, hay que armarse de una buena dosis de sensatez y paciencia y confiar que esto pase.
Mal es estar "secos", pues es imposible dar valor a los trabajos, pero con la "caladura" que lleva el campo.... ¿Qué se puede hacer?
¡Y es que parece que el dicho "A perro flaco, todo son pulgas" en este momento es el sello de identidad! ¡Si lo siembras tarde y poco bien, luego lo recoges tarde y también poco bien, y a continuación los precios... ¡Ay, los precios!
Mejor será dejar que los días transcurran a ver en qué depara todo esto.... ¡y si el tiempo se "apacigua" un poco!