¿YA CONOCES ESTE PUEBLO?

Si no eres vecino, residente, nacido, criado o bien hallado en este pueblo, deja la incredulidad y acércate a él. Puedes comprobar personalmente cuánto hay de bueno y de cuánto puedes disfrutar.

Es un pueblo pequeño, integrado por pocas edificaciones, aunque alguna tan significativa como su iglesia, perteneciente al estilo románico del norte de Palencia. Con terreno de cultivo, montes, fuentes, prácticos caminos, río, encinares, pinares, robledales, choperas, caza en abundancia, patatas de calidad significativa, etc.


Y, sobre todo, el buen carácter de sus gentes, el trato familiar y alegre, y su estratégica situación geográfica, pues enlaza en su cruce de carreteras tres direcciones, desde Olmos de Ojeda, desde La Vid de Ojeda y desde Dehesa de Montejo.

Este pueblo te abre los brazos y te da la bienvenida. Si te animas a visitarle, saldrás gratamente sorprendido. Y quedarás con ansias de volver.



"LO MAS BELLO, QUINTANATELLO, EN LA OJEDA"







miércoles, 7 de julio de 2010

¡EL PEDRISCO!




El domingo día 27 pasado, pasado el mediodía, picaba el sol con muy buenos modales, que no se podía aguantar. ¡Mal presagio! ¡Ni tan malo! Comenzó en cuestión de minutos a taparse el cielo y a oscurecerse el sol y desaprecer. Se dejaba oír algún trueno en la lejanía. Total que, dicho y hecho: Los truenos se acercaron, y comenzaron a caer algunas gotas, luego más gotas, luego granizo y a continuación mucho granizo, ¡y gordo!


¿Qué ocurrió? Ocurrió lo que se temía: PEDRISCO. Parece que la nube cruzó una trayectoria muy definida, y descargó toda su ira en algunas localidades concretas. A Quintanatello parece ser que le tocó "parte del gordo", a juzgar por los resultados del "escrutinio" que luego se dejaron ver: Huertas machacadas a lo largo y ancho de todo lo plantado, cereales (trigo, avena, cebada, centeno [con el grano por el suelo], veza [que ya se encontraba muy agachada, con esto ha quedado seriamente afectada]), girasol muy tocado, patatas que estaban tiernas, han quedado muy marcadas, frutales "llenos de pecas", etc. etc. Es decir, que no se ha salvado de la "quema" nada. Todo ha quedado con la etiqueta.


Con un campo que estaba excelente, ya que las últimas lluvias le hicieron prosperar adecuadamente, con esta calamidad... ¡no se sabe qué resultado acarreará, pero posiblemente positivo y bueno, casi seguro que no!


Y es que ya lo dice la experiencia y la sabiduría popular: 'San Juan y San Pedro y San Pelayo en el medio'. Y es que rondando a estos Santos (las fechas), siempre han sido días de mucho movimiento tormentoso y complicado para el campo, unos años con más encono y otros un poco más calmosos, pero siempre se han comportado con su poderío meteorológico.


Ahora toca sopesar si es preceptivo dar parte al seguro o no. Valorar el montante de incidencia sufrida.


¡Y siempre toca la pedrea, y nunca mejor dicho, a los mismos! ¡Qué desgracia!

domingo, 4 de julio de 2010

¡POR JUNIO ERA, POR JUNIO!







¡Qué años! ¡Qué recuerdos! ¡Qué tiempos! ¡Qué momentos! Pero hoy... ¡ya no hay celebraciones ni fiestas, todo ha cambiado totalmente.
Haciendo patente la diferencia en el tiempo, la disparidad de criterios, el abanico de mentalidades, creencias y pensamientos, no es ajeno nuestro acudir a la memoria. Recordar es volver a vivir. Bien o mal, pero es la historia, la historia del pueblo y sus gentes, sus costumbres, su carácter y su idiosincrasia particular.
Traemos aquí, ahora y en esta ocasión el recuerdo de los momentos gratos vividos en otra época. Y con el paralelismo de las fechas, me viene a la memoria aquellas fiestas del Corpus Christi y del Sagrado Corazón (tanto en el plano religioso como en el social y festivo).
La Fiesta del Corpus Christi. ¡Qué fiesta! Recuerdo cómo se engalanaba la iglesia por las mozas, cómo se disponía la "enramada" por los mozos que el día anterior se afanaban porque quedara lo más elegante posible, que consistía en cubrir el pasillo del patio de la iglesia por donde se accedía al templo, a base de ramas y flores que se entrelazaban entre las acacias que entonces había plantadas. Luego, en el recorrido que la procesión del Santísimo hacía por el pueblo, se disponían muy adornados pequeños altares en los portales de algunas viviendas, donde se hacían paradas y se exponía el Santísimo, entre un mar de pétalos de flores, cantihueso (lavanda recogida en el campo) y todo un sinfín de diferentes flores que cubrían el entorno del pequeño altar. Y en el transcurrir entre parada y parada, las mujeres lanzaban flores al paso de la procesión.
Se disponían los estandartes de las Cofradías con el mejor boato y pompa para acompañar en la procesión, portados por los destacados miembros. Todo ello era engrandecido por los cánticos religiosos, que bien ensayados días antes, daban buena prueba en esos momentos, como eran el "Tantum ergo", "Pange lingua", "Cantemos al amor de los amores" y otros.
La Fiesta del Corazón de Jesús, que entonces era sin duda, la segunda fiesta del pueblo después de la Patrona, Nª Sª de la Asunción, también los oficios religiosos tenían su solemnidad e importancia en parte de todo el programa de honras y veneraciones. Por la tarde, los actos festivos ocupaban la mayor parte del programa festivo. Era la fecha destinada a las representaciones teatrales por parte del grupo de jóvenes y alumnos de la escuela. Se me viene a la memoria "El médico a palos" (Teodoro Henares). También había un espacio para la declamación de la poesía dedicada al Corazón de Jesús. (Siempre me recordaré del Tío Tino). ¡Qué divertido! Había cucaña, juegos, carreras... Momentos de humor y distensión. Fue tanta la repercusión de estos trabajos que los vecinos de los pueblos limítrofes acudían a disfrutar con nosotros del evento, y hubo ocasiones que el aforo de la escuela, que es donde se desarrollaban estos actos, estaba al completo.

¡¡Por Junio era, por Junio!!
¡Aquellos años que ya son historia!